Bienal de La Habana en Cuba

por Joel Paneque Romero, 26 de junio de 2016

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La Bienal de La Habana ha sido uno de los acontecimientos culturales de mayor trascendencia en la historia de Cuba. Durante más de tres décadas ha reunido a lo mejor de las artes visuales de la isla y del mundo. Tras la creación en el año 1983 del Centro de Arte contemporáneo Wifredo Lam, su equipo directivo emprendió la misión de convocar cada dos años a los más destacados artistas visuales de diversas regiones, haciendo un especial énfasis en países del tercer mundo de América Latina, Asia y África.

La Primera Bienal  de La Habana ocurrió en mayo–junio del año 1984. En ella participaron cerca de 820 artistas con más de 1900 obras. Se otorgaron varios reconocimientos y premios como el gran premio Arnold Belkin de México.

Un equipo bien seleccionado de curadores se encarga de seleccionar las obras que participarán en este evento. El programa de exhibiciones no se limita a exposiciones sino que se incluyen intervenciones en las comunidades, happening, perfomances y proyecciones de video. Durante esos días, en apoyo a la Bienal, se realiza en todo el país un intenso calendario de actividades teatrales, espectáculos musicales y danzarios.

Performance Rosa

Performance en el Malecón

La Habana en esos días se prepara para recibir a miles de artistas de distintos lugares. En los últimos tiempos han existido algunos problemas con las capacidades de hospedajes en los hoteles. Recomendamos buscar alojamiento en casas particulares de alquiler, en sitios como TheCubanhouses; por regla general son más económicas y existen excelentes propuestas de confort, privacidad y amplitud para realizar el trabajo de organización que requieren ciertos trabajos visuales.

Desafíos de la Bienal de La Habana

La bienal pudiera ser un evento un poco más inclusivo. Es cierto que se trata de propiciar la mirada hacia los países tercermundistas pero el no tener lo mejor del arte mundial sería a la larga contraproducente porque privaría a artistas y pueblo en general de otra mirada al arte contemporáneo. Si el acontecimiento atrae a lo mejor y más variado de otras realidades ajenas a la del tercer mundo, la retroalimentación en ambas direcciones propiciaría un intercambio superior en todos los órdenes: artístico, cultural, social, político y comercial.  En las últimas ediciones,  los organizadores del evento han tratado de insertar a realizadores y artistas de disimiles lugares pero es todavía insuficiente.

También sería deseable que se extendiera a otras provincias cubanas de una manera más acertada. El hecho de realizarse en La Habana, no debe ser motivo para que los artistas de todo el país no se contaminen de ese maravilloso virus que propicia el deseo, las ansías de realizar un arte dotado de una espiritualidad superior. Un arte con la vocación de esparcir, difuminar y asentar esa pasión hacia todo nuestro pueblo.

Regalo. Performance en 23 y L . La Habana

Regalo. Performance en 23 y L . La Habana